viernes 29 de agosto de 2008

Orgulloso


Hoy es mi cumpleaños, 30 de octubre de 2098, y no puedo más que seguir trabajando aquí, en el Laboratorio de Análisis Clínicos. Poner gotitas de sangre en una plaqueta por millonésima vez y examinarlas no marea tanto como lo que se escucha en mi pequeña radio, y no hablo de la música que suena en este momento porque es Reacción Mantoux, uno de mis grupos preferidos, sino de las noticias. La de último momento fue que se confirmaba que la Reina del Mundo estaba también infectada. El esperado fin ya parece tener olor a que no se salva nadie. Para mis adentros se mezclan un poco de orgullo patriótico y misericordia. El virus está arrasando con todo lo que queda. ¡Pensar que el desaparecido HIV fue tan alarmante! Pero no era como éste; éste es indomable.


En lo que concierne a mi trabajo esto está muy claro. Diez de cada diez tubos de ensayo portan el virus, y ya tomé la decisión. Hoy, el día de mi cumpleaños, voy a tomar ese que hace días tengo frente a mí y que en la etiqueta lleva mi nombre y lo voy a examinar.
Ya estoy cargando la plaqueta y ahí va al microscopio, y lo que veo no me sorprende. Ya lo sabía, por lógica iba a ser así. Yo también lo llevo puesto.

Pero bueno, por lo menos todo esto termina siendo tal vez nuestro único, último logro, por fin algo típico con proyección internacional.

Y a guisa de brindis ya estoy tomando el tubo, alzándolo y entonando un estentóreo: ¡Chagas para todo el mundo! Argentinos, ¡salud!

Témpera mental | Fontova

1 comentarios:

EvilGod dijo...

Duro nuestro amigo Horacio. Te preguntaria q libros has estado leyendo ultimamente, pero no es necesario.
Aprovecho para publicitar, nuevo blog:
almafuertepoeta.blogspot.com
a la memoria del mas grande poeta que dio este pais.
Abrazo
EvilGod